Sí, como leéis, hace cosa de unos meses descubrí todo lo que tiene que ver con el mundo craft, handmade y DYN.
A ver, que tampoco es que naciera ayer, que sé que las manualidades no son invento del siglo XXI. Dejadme, que yo os explico...
Mi familia se ha caracterizado por ser siempre muy manitas. Desde mi abuelo, que allá en sus años arreglara los motores de los coches del cortijo con alambre y clavos (verídico); pasando por mi madre, para la cual nada está lo suficientemente roto; mi hermano, que ha tenido sus pinitos en el tratado de del cuero y la madera; y mi padre, el único hombre de todo el AMPA capaz de utilizar una máquina de coser para fabricar las cortinas de las actuaciones de fin de año. En fin, que en mi casa, o usas las manos para algo más que tocarte la punta de la nariz, o aprende a usarlas.
Desde muy tempranita edad, allá a mis siete u ocho años (que no es que yo me acuerde, que es lo que me dijo mi madre), de ver a doña Isabel elaborar una bufanda para vete a saber tú quien, pues me dio por preguntarle que cómo se hacía aquello. Total, que desde aquel día, todos los años, en cuanto comienza a asomar mínimamente el frío, me da la "fiebre lanera" (y pobre del que esté junto a mí, porque me vuelvo monotemática).
Desde muy tempranita edad, allá a mis siete u ocho años (que no es que yo me acuerde, que es lo que me dijo mi madre), de ver a doña Isabel elaborar una bufanda para vete a saber tú quien, pues me dio por preguntarle que cómo se hacía aquello. Total, que desde aquel día, todos los años, en cuanto comienza a asomar mínimamente el frío, me da la "fiebre lanera" (y pobre del que esté junto a mí, porque me vuelvo monotemática).

