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sábado, 27 de septiembre de 2014

Discurso Emma Watson.


De este vídeo, lo único que puedo decir es que lo veáis. Y digo lo único, porque poco más se puede abarcar de lo que ya dice sin entrar en una espiral de repetición. Seguramente estaréis hasta las narices de ver este vídeo dar vueltas por la red, pero también estoy segura de que muchos sólo saben de él de oídas, por terceras opiniones (lo que dicen los telediarios, la prensa, o de lo que menganito opine de él en su blog, twitter o Facebook), así que aquí lo dejo, para invitar a aquel que pase por aquí de casualidad (que es como llegáis a parar por aquí la mayoría) y aún no lo haya oído.
Por último, deciros que si no lo habéis hecho porque “es que sólo es Hermione Granger”, recordarles que más que prestarle atención a quién lo dice, hay que hacerlo a lo que dice. 



domingo, 29 de junio de 2014

¡Aquí estoy de nuevo!

  Sí, sé que esta es la milésima vez que abandono el blog y luego vuelvo con alguna excusa barata con la que pedir perdón, aunque en realidad no es que sepa demasiado bien por qué me disculpo, ya que seguramente aquí los que me lean será sólo de pasada... pero, bueno, creo que como mínimo le debo una disculpa a mi pequeñín, por olvidarme de él tanto tiempo.

  La razón del abandono esta vez ha sido... pues ha sido, en un primer lugar, por falta de tiempo; en un segundo, por falta de ideas; y en un tercero, por falta de suerte. La falta de tiempo, se debió a que tuve que hacer ciertas preparaciones que cundían prisa, por lo que estaba día y noche manos a la obra, y cuando acababa, tenía el cerebro tan reseco que no me apetecía pensar en qué escribir, o, directamente, no pensaba en escribir. Vamos, una pescadilla que se muerde la cola, como aquel que diría. Por último, la falta de suerte es que mi querido y preciado ordenador, ese al que adoro con devoción, se estropeó, lo que me ha llevado a estar sin él una temporada. En este tiempo me he dado cuenta de dos cosas:
  1.   La aplicación de Blogger es desastrosa, quita cualquier mínima intención de escribir un post, por pequeño o interesante que sea. Por decir, la instalé y la desinstalé el mismo día, tanto en el móvil como en la tablet. Exijo a Blogger (y no creo ser la única) un cambio urgente en su aplicación, porque realmente les hace falta.
  2.   La devoción a mi PC ha surgido en este lapsus sin él. No me gusta estar amarrada a ningún aparato, pero en este período me he dado cuenta de lo imprescindible que me resulta, para cualquier cosa. La televisión ya se me queda pequeña y aburrida, y tanto mi smartphone como mi tablet, son demasiado pequeñas como para realizar cualquier gestión o entretenimiento. A esos los dejo más para comunicarme... Es verdad que sin él me he dedicado a otras tareas, pero al llegar la noche, ¡qué sumamente aburridas me parecían las películas o series (si había alguna en antena, ya que si era cotilleo, ya ni miraba) que podía permitirme mi televisor!
  Bien, tras darme cuenta de estas dos cositas, puedo deciros que mi vida fuera de la bloggosfera ha continuado con algún que otro altibajo, como por ejemplo, que mi familia mascotil (si la palabra no existe, ya está inventada) ha aumentado y disminuido en el período de tres meses; sí, mi pequeña hámster Lola se fue lo mismo que llegó, una tarde, sin que nadie se lo esperase, y conmigo fuera de casa :( Ya nadie me despierta a mitad de la noche correteando en su rueda, ya que Pincho (podéis imaginar que es un erizo) es un completo huraño y ni se molesta en salir de su casetilla. Por otro lado, la nueva perrita, Gina, se ha propuesto ser el huracán que devore todos mis zapatos... Puede que sea más adicta a las zapatillas de lona que yo.



  Pasando a otras cosas, mi relación con las manualidades sigue en aumento. Si bien, tengo pendiente acabar un Kratos desde hace un tiempo (si me lees, perdooona), ahora he comenzado también con el trapillo (que no difiere mucho de lo que ya hacía), la bisutería y el carvado de sellos. No me preguntéis cómo, pero conseguí herirme con las gubias. Además, este verano tengo una serie de actividades pendientes que, si bien sólo serán a nivel de mi pueblo, a mí no se me da nada compartirlas con vosotros, por si a alguno le da la picotá de querer acercarse y participar ;).



  Por último deciros que, como podéis comprobar, he cambiado un poco (muuucho) la apariencia del blog, que será la elegida para todo el verano. Vale, no es que la haya diseñado yo, sólo la he encontrado en la inmensidad de la red, tampoco podéis pedirle peras al olmo. Pero yo es que me siento como Dios toqueteando el HTML, aunque sólo sea para hacer un copy paste. 

  Tras dar la chapa con todo este batiburrillo de historias inservibles, me despido de vosotros hasta el próximo post, que no tengo pensado dejar para muy tarde. 




domingo, 19 de enero de 2014



En primer lugar, y antes de dejaros con la entrada de hoy, creo que debo pedir disculpas. Prometí para este jueves una entrada que abriría una nueva sección, pero esta semana, las visitas y el clima no me han permitido acceder demasiado a internet... Si os preguntáis que por qué el clima... Cuando llueve o hace mal tiempo, mi wifi tiende a desaparecer... En todo caso, hoy os traigo un micro-post, que es domingo, y lo que tenéis es ganas de descansar!!


  Dame papel y lápiz y te escribiré una vida. Desde un pringoso y dulce nacimiento hasta la silenciosa y tranquila muerte. Te escribiré los paseos, los abrazos, las lágrimas, los besos, las bofetadas de realidad...
  El primer día de escuela, de Universidad, el primer día del primer trabajo, el primer hijo, el primer nieto. Las peleas con los hermanos, con los amigos, con la pareja...
  La muerte de un padre, la despedida de un amigo, las risas en el parque, las fiestas trasnochadas...
  Pasearemos por los sentimientos, por las relaciones rotas, por las nuevas relaciones y por las olvidadas, por esas, también.
  Para eso sólo dame papel y lápiz, y te crearé un mundo. Te demostraré que para crear una vida no necesito parir, que para tener un bebé no tengo que esperar 9 meses. Pero para eso, sólo dame papel y lápiz.

domingo, 29 de diciembre de 2013

FELIZ AÑO NUEVO!

El año pasado por estas fechas escribí una carta despidiendo al 2012... Pero, siendo sincera, este 2013 ha sido tan penoso que no merece ni ser despedido. Al menos en lo que a mi respecta.
  Así que está vez he decidido pasarme para, por un lado, esperar que para vosotros haya sido mejor que el mío; y, por otro, desearos un feliz año nuevo a todos.
  Nos vemos prontito! Besines!!

miércoles, 25 de diciembre de 2013

¡Feliz Navidad!





  Hoy es el día especial para los más peques, mientras que anoche lo fue para los mayores (no sé vosotros, pero en mi casa la tradición es entregarse el regalo una vez pasada la medianoche). En estos tiempos difíciles, más que el regalo en sí, lo que realmente debemos agradecer es la intención. Puede que os suene rara, pero para mí no hay nada más gratificante que invertir mi tiempo en un obsequio y entregarlo, mucho más que la ilusión de abrir yo misma mis propios paquetes. 

  De pequeña me encantaba la sensación de romper el papel de regalo. Ahora, en cambio, me encanta envolver con él, aunque he de reconocer que soy una auténtica negada para eso. Sinceramente, admiro a las personas capaces de hacer un paquete perfectamente envuelto. 

  En resumidas cuentas, yo hoy venía a desearos un feliz día de Navidad, envuelta en mi mantita y con un café bien calentito en la mesa. Pasad un buen día en familia, y a tí, P., muchos besos, y espero que las próximas las pasemos juntos! 

  Besines! 


sábado, 17 de agosto de 2013

Baúl de los recuerdos

  A veces hay cosas que dejamos de lado sin darnos cuenta: una raqueta de tenis, una cámara fotográfica, un cuaderno de dibujo, aquel libro que subrayábamos hasta la saciedad... Cosas que nos apasionan, pero, sin saber muy bien por qué, terminamos abandonando.
  Aun así, casualmente, un buen día abrimos el baúl de los recuerdos, y nos encontramos todas esas cosas que nos hacían sentir tan bien. Y algo nos empuja a volver a aquella época, aunque hayamos perdido aquel toque que teníamos antaño, y coger, con manos temblorosas, lo que habíamos olvidado. Y puedo asegurar que se siente tan bien...

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